-¿Si? Pues tienes suerte, ese mismo profesor me castigo una vez, ¿Y sabes lo que me hiso hacer? ¡Tuve que bailar la vaquita* enfrente de toda la escuela! y en la fiesta de fin de curso, pusieron la grabación, ¡Por una hora! Terminaba la grabación, y la repetían, terminaba, la repetían, terminaba, la repetían… Por algo, siempre me llaman, “Vaquidance” - Estallo Harry…“Vaquidance”… Me gusta, suena como jarabe para la tos.
-sí, bueno, ¿Y ese tren cuando se le dará por aparecer? - pregunto Ethan. En ese momento nos encontrábamos en la estación del tren, esperando por uno.
Nos habíamos ido a tomar un helado, junto con los demás. Pero entonces Harry y Ethan empezaron a hacer monerías propias de ellos, y el encargado fue a echarlos amablemente. Y con amablemente me refiero a pegarles en la cabeza con su escoba. ¿Muy amable, no?, en fin. Me dio lastima por ellos, y por los chichones bien grandes que le iban a salir, así que los acompañe a tomar el tren.
Justo en ese momento, se escuchó el ruido de metal con metal, y un fastidioso humo invadió la zona. Por alguna razón, odiaba los trenes.
Nos montamos en el tren y nos sentamos en última fila, junto a una chica que venía escuchando una canción a ultra volumen, y lo único que se escuchaba era "Mi hámster, tu Hámster, Mi hámster…." con una vos tenebrosa
Pasaron unos minutos ya la canción aun no paraba, se empezaba a hacer adictivo. Mi hámster, Tu hámster, Mi hámster, Tu hámster.
…
Ya habíamos llegado a la casota de Sebas, y nos encontrábamos jugando en el patio principal.
-¿Toc, Toc? – grite. Martillando la cabeza de Harry.
-¿Quién es? -
-¡Yo! El gato panchoncho que se viene a comer al ratón. – Dije, sonriendo de oreja a oreja a Molly, una niñita que vivía en el vecindario. Ella era el “ratón”.
-¡Ushh, Alexis, se supone que eres un gato en cubierta, no debes decir cuál es tu misión! – me reprendió Carlos, el hermanito de Molly.
-Hay, bueno, Bueno…Corrijo: El gato, que viene en su misión secreta a comerse al ratón, ¡pero shhh! – Carlos rodo los ojos, pero no dijo nada… Supongo que lo abre echo bien.
-¿Y que desea? – volvió a preguntar Harry.
-¿Pues no es obvio? Comerme al pinche Ratón, ¿No? –
-He… Pues, pues… – Entonces, Molly empezó a saltar de un lugar a otro, como si miles de pulgas la estuvieran atacando para dormirla y vender su hígado por internet…o eso me parecía a mí. -¡Está siendo atacada por un ornitorrinco! – Grito Harry, Molly paro de hacer lo que estaba haciendo, para mirar fijamente a Harry con una ceja levantada.
-¿Estas de broma, no? – pregunto, cruzándose de brazos.
-Sí, es obvio que está siendo atacado por el ejército gigante de monos de Chuck Norris. – nos aclaró Carlos.
-¡Que va! Lo que pasa, es que tiene muchas ganas de descargar su depósito… Ya saben… - dijo Ethan.
-¡Me estoy Bañando! ¿Dios, como pueden ser tan estúpidos? – Molly se rasco la cabeza con una mano, y se volvió a sentar en el piso.
-He…Se está Bañando. – Termino por responder Harry.
-¿y a qué hora pudo venir? –
-A las cinco. – respondió.
Fui dándole golpes a la cabeza de los tres – Harry, Ethan, y Carlos- Asta que marque a las cinco.
-Toc, Toc. –
-¿Quién es? – pregunto Ethan.
-El gato.
-¿Qué desea?
-Al ratón.
-¡Ya se fue!
Cuando me quise dar cuenta, Molly ya había salido dispara afuera, y corría sin parar por el patio. Yo no tarde en imitarla.
¡Pero esa niña si corría rápido! Parecía una balita explosiva que era perseguida por una tortuga parada en dos patas, y si, la tortuga era yo.
En un momento, Molly se integró en el bosque, y yo, con lo cansada que estaba y oliendo a mono, la seguí a regañadientes.
Pero, por alguna extrana razon, el bosque cada vez se fue haciendo más oscuro, hasta que mi vista se perdió en la totalidad.
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*La vaquita es un baile donde te tienes que parar en cuatro patas y mover las pompas al ritmo de la canción, y cuando dice “La vaquita!” das un mini salto. Yo tuve que bailarlo en natación -.-“