Azul Agua

Azul Agua

sábado, 30 de octubre de 2010

Capitulo 4 - El gato y el ratón.

-Y el profesor me castigo una semanas, ¡una semanas!, Cuatro más… mas…. 7 menos cuatro es, uno, dos, tres… ¡dos! ¡Cuatro más dos es siete!...7 días limpiando uno estúpidos borradores! – conté, dándole una probadita más a mi heladito.

-¿Si? Pues tienes suerte, ese mismo profesor me castigo una vez, ¿Y sabes lo que me hiso hacer? ¡Tuve que bailar la vaquita* enfrente de toda la escuela! y en la fiesta de fin de curso, pusieron la grabación, ¡Por una hora! Terminaba la grabación, y la repetían, terminaba, la repetían, terminaba, la repetían… Por algo, siempre me llaman, “Vaquidance” - Estallo Harry…“Vaquidance”… Me gusta, suena como jarabe para la tos.

-sí, bueno, ¿Y ese tren cuando se le dará por aparecer? - pregunto Ethan. En ese momento nos encontrábamos en la estación del tren, esperando por uno.

Nos habíamos ido a tomar un helado, junto con los demás. Pero entonces Harry y Ethan empezaron a hacer monerías propias de ellos, y el encargado fue a echarlos amablemente. Y con amablemente me refiero a pegarles en la cabeza con su escoba. ¿Muy amable, no?, en fin. Me dio lastima por ellos, y por los chichones bien grandes que le iban a salir, así que los acompañe a tomar el tren.

Justo en ese momento, se escuchó el ruido de metal con metal, y un fastidioso humo invadió la zona. Por alguna razón, odiaba los trenes.

Nos montamos en el tren y nos sentamos en última fila, junto a una chica que venía escuchando una canción a ultra volumen, y lo único que se escuchaba era "Mi hámster, tu Hámster, Mi hámster…." con una vos tenebrosa

Pasaron unos minutos ya la canción aun no paraba, se empezaba a hacer adictivo. Mi hámster, Tu hámster, Mi hámster, Tu hámster.



Ya habíamos llegado a la casota de Sebas, y nos encontrábamos jugando en el patio principal.

-¿Toc, Toc? – grite. Martillando la cabeza de Harry.

-¿Quién es? -


-¡Yo! El gato panchoncho que se viene a comer al ratón. – Dije, sonriendo de oreja a oreja a Molly, una niñita que vivía en el vecindario. Ella era el “ratón”.

-¡Ushh, Alexis, se supone que eres un gato en cubierta, no debes decir cuál es tu misión! – me reprendió Carlos, el hermanito de Molly.

-Hay, bueno, Bueno…Corrijo: El gato, que viene en su misión secreta a comerse al ratón, ¡pero shhh! – Carlos rodo los ojos, pero no dijo nada… Supongo que lo abre echo bien.

-¿Y que desea? – volvió a preguntar Harry.

-¿Pues no es obvio? Comerme al pinche Ratón, ¿No? –

-He… Pues, pues… – Entonces, Molly empezó a saltar de un lugar a otro, como si miles de pulgas la estuvieran atacando para dormirla y vender su hígado por internet…o eso me parecía a mí. -¡Está siendo atacada por un ornitorrinco! – Grito Harry, Molly paro de hacer lo que estaba haciendo, para mirar fijamente a Harry con una ceja levantada.

-¿Estas de broma, no? – pregunto, cruzándose de brazos.

-Sí, es obvio que está siendo atacado por el ejército gigante de monos de Chuck Norris. – nos aclaró Carlos.

-¡Que va! Lo que pasa, es que tiene muchas ganas de descargar su depósito… Ya saben… - dijo Ethan.

-¡Me estoy Bañando! ¿Dios, como pueden ser tan estúpidos? – Molly se rasco la cabeza con una mano, y se volvió a sentar en el piso.

-He…Se está Bañando. – Termino por responder Harry.

-¿y a qué hora pudo venir? –

-A las cinco. – respondió.

Fui dándole golpes a la cabeza de los tres – Harry, Ethan, y Carlos- Asta que marque a las cinco.

-Toc, Toc. –

-¿Quién es? – pregunto Ethan.

-El gato.

-¿Qué desea?

-Al ratón.

-¡Ya se fue!

Cuando me quise dar cuenta, Molly ya había salido dispara afuera, y corría sin parar por el patio. Yo no tarde en imitarla.

¡Pero esa niña si corría rápido! Parecía una balita explosiva que era perseguida por una tortuga parada en dos patas, y si, la tortuga era yo.

En un momento, Molly se integró en el bosque, y yo, con lo cansada que estaba y oliendo a mono, la seguí a regañadientes.

Pero, por alguna extrana razon, el bosque cada vez se fue haciendo más oscuro, hasta que mi vista se perdió en la totalidad.



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*La vaquita es un baile donde te tienes que parar en cuatro patas y mover las pompas al ritmo de la canción, y cuando dice “La vaquita!” das un mini salto. Yo tuve que bailarlo en natación -.-“

Bueno!, espero que les haya gustado el capítulo, y perdón por desaparecer tanto tiempo D: Pero bue, espero que les guste el capitulo! ^^ un besito, Amy.

martes, 27 de julio de 2010

3 Capitulo - Gografia

3 semanas. 3 semanas sin televisión, sin computador, sin nada!

-Vamos, hubiera podido ser peor. – me dijo Alexia que estaba al lado mío. – ¿Pero sabes?
Todo esto no hubiera pasado si no te hubieras escapado…como yo te dije que hicieras, pero…

-no ayudas.

-perdón.

-¡Chicas! ¡Se nos hace tarde! – grito Alexandra desde abajo.

-¡Sí! – gritamos mientras nos parábamos rápidamente de la cama y bajábamos corriendo a toda la velocidad que nuestros pies lo permitían.

Estábamos a punto de llegar al último escalón cuando nuestros pies se enredaron. Alexia y yo caímos sobre Andreu y Harry, que estaban esperando cerca de nuestra línea de aterrizaje.

Se escuchó el ¡UGG! De los chicos al sentir nuestro impacto, que los había tomado desprevenidos.

Segundos después los cuatro estábamos en el piso ahogando las risas que se producían entre nosotros.

Nos levantamos con dificultad. En ese momento me di cuenta de lo calientes que estaban los chicos, y no me refiero al termino romántico. No. ¡Deberían de estar muriendo de calor! Por un momento me preocupe por ello, pero rápidamente se esfumo al idea de mi mente al verlos parados y riendo a carcajadas junto al resto.

-Oigan, no quiero arruinar la diversión pero…se nos hace tarde. – dijo Alexandra señalando su reloj.

Todos asentimos y nos dirigimos al coche de Sebas.


Llegamos al instituto y rápidamente miradas curiosas se posaron en nosotras.

-Bueno chicas, es hora de que sus fieles servidores se marchen. – dijo Ethan con una sonrisa burlona.

-¡Ho dios! Espero poder sobrevivir. – dije haciendo un exagerado gesto con la mano.

-si bueno… si lo deseas po…- decía Michael , pero fue interrumpido por la campana, que indicaba el comienzo de las clases.

Los chicos se despidieron con un simple “Adiós” y cada uno se marchó a su clase.

-Bueno Hermanitas. Aquí tienen sus horarios. – Alexandra había venido a recoger los horarios escolares ya que sabía que siendo nosotras, se nos olvidaría.

Nos entregó un horario a cada una y se fue caminando, dejándonos solas.
Ojee mi horario.

Geografía. ¡Genial! – nótese el sarcasmo

-Argg…Geografía. Mi primera clase, en mi primer día de escuela, es en la materia en que peor me va. ¿Puedes cre…? – observe alrededor desconcertada al descubrir que estaba hablando sola.

Genial. Apoyo entre hermanas. Gracias Alexia.

Sin saber en dónde se encontraba el salón de Geografía, ande por los desiertos pasillos. Buscando puerta por puerta. Gracias a dios, cada puerta tenía escrito en una hoja de papel el nombre de la asignatura que daban.

Artística.

Matemática. –Argg que error. – pensé al ver el pequeño letrero de papel.

Ciencias.

Fotografía – Hum….Me tengo que inscribir. –

Geografía. – ¡Al fin! grite mentalmente. Abrí rápidamente la puerta. Esperando que por un milagro, el profesor hubiera llegado tarde, y así, no tener un retraso en su primer día en la escuela.

Pero no fue así. No, fue mucho peor.

Si bien esta era el aula de Geografía, no era la del curso que yo pasaba, no. Era de los que cruzaban último año de secundaria, es decir, los “más grandes”

-He…disculpe señorita, puedo preguntar que hace en mi clase? – pregunto el que suponía era el profesor.

-Ho sí, claro, pues bien. Es que hoy es mi primer día de clases y pues…me perdí. – escuche algunas risas burlonas por parte de los que estaban presentes, pero decidí hacer oídos sordos.

-Claro, con gusto alguno de mis alumnos podrá acompañarla a su salón… - Apenas el profesor había terminado de decir la oración cuando una chica levanto su mano mientras decía “Yo lo hago” –he…está bien señorita Reyes. Puede acompañarla.

La chica se paró de su asiento y me guio fuera del salón. Era alta, con cara en forma de corazón, tez bronceada, cabello marrón con las puntas de un color blanco, ojos grandes y de un color azul grisáceo, y alta, muy alta.

-Un gusto, mi nombre es Tatiana. Pero si gustas me dices Tati.

-Yo soy Alexis, me puedes llamar Is. – ella pareció un tanto confundida con mi sobre-nombre. – Is de Alex-is. – ella asintió pensativa.

-Tienes hermanas?

-Sí, somos trillizas. Alexandra, Alexia y yo.

-Genial. Yo tengo una hermana menor, va en tu mismo curso. Se llama Anna. – Tati puso una cara triste al pronunciar el nombre de su hermana.

-¿Pasa algo? – pregunte preocupada.

-no pasa….nada…Bueno, en realidad sí. Es que ella tiene…un…problema. – se hiso un incómodo silencio que, sinceramente, yo no me atrevía a romper. – es Alcohólica.

Ho… comprendía realmente bien eso. Como muchos adolescentes caen bajo la influencia de las drogas y ya no podían salir. Es muy común. Pero que una parte de tu familia lo sufra. Debe ser difícil.

Le iba a decir cosas como: tranquila, toda va a estar bien. Pero en vez de eso me quede callada. Porque bien sabía yo que eso era lo peor que se le podía decir a alguien en ese tipo de situaciones. A mí me lo habían dicho cientos de veces y si no fuera porque sabía que sus intenciones eran buenas, ya les hubiera intentado arrancar el cuello a todos.


Sin darme cuenta ya me encontraba frente de la puerta, que tenía un pequeño cartelito que decía “Geografía”

-Muchas gracias. – le agradecí a Tati. Ella asintió con la cabeza y luego…

...me dio abrazo? Sí. Me dio un abrazo. Pude sentir la triste que le había provocado recordar el vicio de su hermana menor con las drogas. Así que simplemente le devolví el abrazo y deje que llorara en mi hombro. O más bien en mi cabeza, recordando su gran altura.

Se alejó lentamente sacudiendo su mano en forma de despedida.

-nos vemos en la cafetería- dijo antes de desaparecer por los desiertos pasillos.
Tome un suspiro, y abrí la puerta del salón…



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, perdon por si el Cap esta corto pero no he tenido mucho tiempo para escribir.
Y muchas gracias por los comentarios que dejaron! Eso es lo que me inspira a escribir ^^
Bueno, espero les guste el cap! Bss Amyy

Personajes Segundarios =)

aqui les tengo algunos personajes segundarios que van a ir apareciendo con el tiempo! espero desfruten ^^




Nina, Flo, Ariel y Ginna:

Nina es hija de un famosos mafioso italiano. Es callada y le gusta mantenerse aislada del mundo. Flo es mas alegre, le encanta estar en fiestas y cosas por el estilo. Ariel es indiferente e insencible desde que su hermano murio. Ginna es cruel y sin sentimientos, le gusta ver sufrir a la gente y que estos la vean como una diosa. chicas diferentes pero con algo en comun. Que esconden estas chicas?
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Anna:

Hermana menor de Tatiana, es tranquila pero al mismo algo ruda. Tiene un problema con las drogas. Es adicta. Odia con toda su alma a su madre. Que la maltrata a ella y a su hermana.









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Tatiana:



La mejor amiga de Alexis. le gusta vivir en el mundo de las fantacias. Odia que le digan que haer y es muy impaciente. Es inteligente, amable, social y...una Mujer Lobo?





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July.



Tranquila, callada y no muy social. Es amable y le gusta mantenerse aislada de los planes sociales. es buena amiga y pacifista. y quizas un vampiro...





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Ginger:



Una nina tierna y adorable a primera vista. Pero las apariencias enganan. Le gusta siempre tener la razon y que la gente la vea como una princesa.

sábado, 10 de julio de 2010

2 Capitulo - "Brillo Especial"

2 capitulo – “brillo especial”

Ya había pasado una semana desde nuestra llegada a Alaska. Ya habían pasado 5 días desde que llegaron Peter y Elizabeth y desde que mi visión se cumplió.

Sinceramente hubiera preferido que no se hubiese cumplido. Que Sebastián se hubiera enamorado de Alexandra tal y como ella de el; Porque aunque Alexandra no lo admita y que lo insulte todo el santo día diciendo lo irrespetuoso que es y bla bla bla... Yo y Alexia sabemos que está Enamorada de el.

Ya habíamos ido al hospital... y El doctor que me toco es un completo Aguafiestas.

----flash back----

Alexandra, Alexia y yo íbamos entrando en la oficina de Doctor Salomón

-Hola…he…Alexis…creo que estoy viendo triple. – dijo El Doctor preocupado.

-No, no está viendo triple. Somos trillizas. Y ella – decía Alexandra agarrándome por los hombros de forma maternal. – Ella es Alexis.

-Ho… bueno, mucho gusto Alexis, Yo soy el Doctor Salomón.

-Doctor Salomón… Suena como Salmon… Y el Salmon es un pez ¿no? , entonces… lo puedo llamar Doctor Pez ¿verdad? … no importa, igual lo voy a llamar así.- que dije al ver que fruncía el seño.

-Señorita Alexis, me gustaría que me llamara Doctor Salomón, no Doctor Salmon ni Doctor pez.

-Aguafiestas. – le dije en un susurro a Alexia pero al Parecer El Doctor Pez/aguafiestas lo escucho ya que frunció el seño.

-Perdone a mi hermana Doctor Pez… Digo, Salomón… no se sabe comportar. – Dijo Alexandra

-----fin del flash back. -----


Como sea… Mañana comenzamos clases. ¡Jupi...! –Nótese el sarcasmo – Vamos a ir a la misma escuela que a la de los chicos. Que por cierto son:

-Sebastián.
-Andreu.
-Harry.
-Michael.
-Ethan.

Ellos son los mejores amigos de Sebastián.
M e agradan. Son todos muy… ¿Torpes? Si, tal vez es eso.

-Alexia ven a comer. – Grito Elizabeth desde el piso de abajo. Uff, se me había pasado el tiempo volando. Ya era hora de almorzar.

-ya estoy aquí- dije entrando a el comedor.

-siéntate linda- dijo Elizabeth. Me e encariñado mucho con ella a pesar de solo conocerla de diez días.

Dicho eso me senté en la gran mesa del comedor. Estábamos yo y alexia asiendo monerías como siempre, junto a los amigos de Sebastián. Peter Elizabeth preparando la comida – la verdad no sé porque n contratan a alguien de servicio, pero Elizabeth dice que prefiere hacerlo ella.-. Y por ultimo Alexandra y Sebastián ignorándose mutuamente.

-¡¡sebas..!! – llame a Sebas.

-Alexis llámame Sebastian, ¿quieres? – dijo un poco irritado.

-eres tan aguafiestas como el Doctor pez. – dije y todos, a excepción de sebas y Alexandra, empezaron a reír.

-¿Qué querías?- dijo todavía más irritado por la burla.

-¿Por qué tú y los chicos siempre andan sin playera?- esa pregunta me andaba rondando por la cabeza desde hace tiempo.

-Mmmm… he… porque…hace calor – dijo notablemente nervioso. ¿Calor? Pero si estábamos a comienzos de febrero y !!En Alaska!!.

-Pero si…- estaba diciendo pero fui interrumpida por Elizabeth.

-¡¡ya está la comida lista!!- dijo poniendo losando platos en la mesa.


Cuando terminamos de comer los chicos se fueron al bosque – donde según ellos asían excursión – y que regresaban en la noche para la cena.

-Alexia, voy a salir- le dije a Alexia que estaba en mi habitación sacando ropa mía porque – según ella – No tiene que ponerse – lo cual es una completa locura ya que ella tiene ropa como para vestir a toda Europa.

-Sabes que Alexandra no te va a dejar – dijo sin sacar la cabeza del armario.

-nadie dijo que Alexandra se tiene que enterar – le dije con una sonrisa traviesa.

Suspiro.

-hay Alexis. Está bien, pero… ¿Qué digo si me pregunta por ti?- dijo

Tenía razón.

-Mmmm… que… ¿me estoy bañando? No se… se te ocurrirá algo. – dije y antes de que me pudiera discutir Salí corriendo de la habitación y baje las escaleras. Por suerte Alexandra estaba en su cuarto asiendo que se yo.


Cuando ya estaba en el riachuelo que separaba la Casa del bosque logre ver por la ventana de Alexandra como suspiraba pesadamente y serraba los ojos. Probablemente pensando en su gran amor no correspondido.

Me senté en el pequeño riachuelo – donde Alexandra no me alcanzara a ver – y me puse a ver mi reflejo en el agua.

Muchas veces mi hermana me había dicho que era bonita. Pero a mí no me parece así. Yo no tengo ese brillo especial que tienen mis hermanas. Yo no soy como mis hermanas que tienen miles de filas de pretendientes.

No. Es cierto que mis hermanas y yo nos parecemos, mas bien, somos idénticas – a excepción del cabello, cada una tiene su peinado diferente - pero como dije antes… yo no tengo es “brillo especial” que tienen ellas.

Volví a mirar otra vez mi reflejo.

Una chica pálida. Ojos azules, de un azul que puede hipnotizar a cualquiera. Una dentadura perfecta. Algunas pequitas por la zona de la nariz y las mejillas. Lo único que tenia para Envidiar era mi cabello. Mis hermanas siempre decían que tengo una melena para de envidia. Negro, un poquito abajo de los hombros, sedoso, Ondulado – Alexia lo tiene en rizos y Alexandra lizo.- Y casi siempre lo llevaba en una coleta.



















Seguía pensando en mi aspecto cuando un ruido en el bosque me saco del hilo de mis pensamientos.

Alse la vista al bosque en busca de que o quien izo ese ruido. Me encontré con una cara como… ¿de lobo? De un… ¿lobo gigante?...que me observaba con ese ojos verdes… O.K repasemos.


*Un lobo.
*Un lobo gigante.*Un lobo gigante de ojos… ¿verdes?
*Un lobo gigante de ojos verdes que me está observando.

Definitivamente… Me estoy volviendo más loca de lo que estoy. Tal vez Alexandra tenga razón y tenga que ir a un loquero, pero no solamente por la visiones.

¡¡Espera!!. El lobo se mueve… ¿se está yendo? ¡¡NO!!

-no te vayas. –alcance a decir en un susurro. Pero al parecer el lobo me escucho ya que paro. Espera… ¿me entendió? - ¿me…? ¿Me… entiendes? – tartamudee.

Asintió.

A ver… ¿Cuándo me dormí? No recuerdo haberme dormido… tal vez lo hice cuando Alexia estaba sacando ropa de mi armario… porque… esto es un sueño, ¿no?

-¡¡auch!!- dije después de haberme mordido el dedo para comprobar si era un sueño… pero…me dolió…así que… ¿no…es un sueño?


Fije mi vista de nuevo en el gran lobo. Me estaba observando detenida mente, como esperando mi reacción.


Me levante del piso y camine a paso lento a donde se encontraba el lobo. Él miraba sigiloso cada paso que daba.

Hasta que llegue enfrente al gran animal. Fui subiendo mi mano a su cara peluda. Toque suavemente el pelaje color café. El lobo serró los ojos. Como para disfrutar la caricia.

-eres realmente hermoso- susurre. Y era verdad, en mi vida había visto un animal tan hermoso como ese lobo gigante.

El lobo abrió los ojos y me pareció ver una sonrisa pero no estoy totalmente segura ya que la oscuridad de la noche no me dejaba ver bien.

Estaba pasando mi mano por alrededor del pelaje de su cuello cuando un aullido interrumpió el silencio.

Escuche como el lobo café que tenia al frente lanzo un gruñido, me observo por un momento, retrocedió unos pasos, dio media vuelta y se fue.




-Vale, esta es la noche más rara de mi vida.- dije mientras entraba a mi habitación.

-¿por qué? – dijo una voz… Ho no… por favor…no.

martes, 29 de junio de 2010

1 Capitulo - Tranquilidad

1 capitulo – tranquilidad.


Estaba sentada en una roca cerca del agua de ese pequeño riachuelo asiendo un dibujo - bien rarito la verdad .

el psicólogo Stewart me avía recomendado – obligado - dibujar para expresar mis … ¿emociones? ; No, eso no… bueno… algo asi.

Si, psicólogo. El peor error de mi no tan larga vida fue contarle a Alexandra, mis “visiones”.

Alexandra. Una de mis trillizas. Si, somos tres, Alexandra, Alexia, y yo, Alexis. Tres chicas igualitas físicamente pero mentalmente, todo lo contrario.

Al terminar mi “obra de arte” la observe detenidamente. Estábamos Alexandra, Alexia y yo en la playa. Eran unas muñecas todas deformadas con ojos saltones y de diferentes tamaños, de piel anaranjada con un toque amarillento – como no tenia color carne combine anaranjado con amarillo, resultado: un desastre.

-me quedo medio rarito – dije haciendo una mueca.

-pues de que te quedo rarito. Si, te quedo rarito. – me dijo Alexia apareciendo por atrás mío.

-nadie te pregunto – dije sacándole la lengua.

-vale, vale. – Dijo riendo - ¿Qué haces aquí?

-A pues si quieres me corres – le dije asiendo un puchero.

-digo, que yo sepa Alexandra no te deja estar aquí.- dijo asiendo caso omiso a mi comentario.

Alexandra. Una loca sobreprotectora diría yo. Mi loca hermana sobreprotectora.

-solamente quería un tiempo para mi solita. Bueno, ¿vámonos no? Que si no la loquita de Alexandra nos come vivas. – dije poniendo cara de horror.

Las dos nos empezamos a reír y nos fuimos corriendo a casa.

-¡¡Hola Loca!! – le grite a Alexandra cuando la vi sentada en el sillón de cuero negro de la casa

-Hola Alexis, ven, siéntense, les necesito decir algo. – dijo señalando el otro sillón para una persona. Pero, ¡¡Era para una!! Las dos nos tratamos de sentar pero quedamos echas un ocho, nos empezamos a reír a carcajadas– Una que se siente aquí con migo. – dijo Alexandra impaciente.

-vale vale. – dijo Alexia y se sentó junto a ella.

-pues, verán, hoy fui a habar con el doctor Damen… -comenzó Ale.

-¡¡El Doctor Caramelo!! – dijimos Alexia y yo a coro, lo llamábamos así porque cada vez que iba nos daba un jarra llena de caramelos a mí y Alexia.

-he… Si, el Doc. Carmelo. Bien, pues estuvimos hablando un rato y me dijo que tal vez sería mejor la idea de un cambio de aires, ya saben, a un lugar más tranquilo, por la enfermedad de Alexis.

Si, enfermedad, y no, no es lo de las visiones. Este es otro tema.
Cuando tenía cinco años me empezaron a dar convulsiones, vómitos, perdida temporales de memoria, hasta ataques cardiacos, Y no han parado desde entonces, claro ,se hacen menos frecuentes.

Es uno de los tantos enigmas médicos.

Por eso es que mi hermana es tan sobre protectora con migo. Ella es como una madre para nosotras desde que perdimos a nuestros padres.
Todos decían: es una adulta de 30 años, en el cuerpo de una de 16.

-¿¿¡¡Qué!!?? – Dijimos las dos a coro. – ¡¡No!! Este lugar de verdad me gusta y me e encariñado mucho con el, ¿Qué va a pasar con el médico de Alexis? , ¿Qué va a pasar con nuestras amigas?, ¿Qué va a pasar con…?- bombardeaba de preguntas Alexia a Alexandra.

-pues con el médico, a donde vamos a ir hay buenos Hospitales y respecto a nuestras amigas, aremos nuevas. – dijo Alexandra muy positiva.

-por mí no hay problema.- dijo con ánimos. Y era verdad, me encantaría conocer lugares nuevos e irnos de una vez de aquí. No es que no me guste Japón pero… me cansa estar en el mismo lugar por mucho tiempo.

-¡¡Perfecto!! , pues, nos vamos en un mes.

-¡¡Qué!! – gritamos Alexia y yo.


UN MES DESPUES…

Y aquí estábamos, en un pequeño pueblo de Alaska

-¿Y….? ¿Qué les parece el la casa, les gusta? – Nos pregunto Alexandra.

-¡¡Sí!! – gritamos las dos a coro al ver una majestuosa casa… que digo casa, Mansión en frente de nosotras.

-Me alegro de que les guste hermanitas. – dijo Alexandra abrazándonos.

Cuando termino nuestro pequeño “Abrazó Familiar” entramos las tres corriendo a nuestro nuevo hogar.

-Pero, ¿Por qué hay cosas adentro? – pregunte al entrar a la casa/mansión.

-Ho… si, ese pequeño detalle se me olvido, esta casa es de un viejo amigo de nuestros… padres. Al parecer el no se había enterado de su muerte y bueno, nos llamo creyendo que hablaría con ellos y… le conté nuestra situación y dijo que nos podíamos mudar con el. – dijo mientras depositaba las maletas en el piso. – el vive con su esposa y su hijo pero que los amigos de este siempre están aquí.

-¿siempre? – pregunto alexia impresionada.

-si.- dijo Alexandra asiendo una mueca, al parecer no le agradaba mucho la idea de pasearse por una casa llena de chicos y tenía razón. ¿Qué pasa si uno de esos se mete en nuestros cuatros agarran nuestra ropa y empiezan a hacer cualquier babosada con ella?

Y creo que mis hermanas también pensaron lo mismo ya que hicieron una mueca igual a la mía.

-bueno, creo que no nos queda más que esperar a que lleguen, ¿les había dicho que se fueron de viaj…? – empezó a decir Alexandra pero de ahí en adelante no Oí nada mas, ya que tuve en una de mis visiones.

-----visión-----

Estábamos yo, Alexia y Alexandra sentadas en la sala de la mansión donde nos estábamos “hospedando”.

-no tienes nada que agradecer Alexandra, para nosotros es un honor tenerte en esta casa junto con tus hermanas - dijo un señor de alrededor de 40 años.

-muchas gracias seño… - decía Alexandra, pero fue interrumpida por la llegada de unos chicos que no llevaban camisa, lo que nos había dejado embobadas a las tres pero en especial a Alexandra que se quedo mirando a un chico de tez bronceada, cabello desordenado pero sin dejar atrás un toque sensual, y ojos negros como el carbon.

-hola – saludo el soñor que estaba hablando con Alexandra ase un momento. – Hijo ellas son Alexandra, Alexia y Alexis. –Dijo él señalándonos a cada una.- chicas, el es mi hijo Sebastián, y ellos son sus amigos.- dijo señalando al chico con el que Alexandra se había quedado embobada.


-Un placer conocerte- dijo Alexandra a Sebastián haciendo caso omiso a los chicos que estaban con el.

-Aja- dijo el indiferente sin siquiera mirarla.

Ante este acto de indiferencia, a Alexandra casi que le salía humito por las orejas.


-----fin de visión----

-¿Alexis? – decía Alexandra mientras tronaba los dedos enfrente mío para que reaccionara.

-he...si...he... ¿qué decías? – no le iba a mencionar que tuve otra visión ya que me llevaría otra vez con el loquero.

-¿Qué si vas a subir a ver tu habitación? Alexia no me dejo terminar la oración y ya estaba gritando en de felicidad al ver la suya – dijo con una sonrisa divertida.

-si , ya voy -dije subiendo las escaleras y encontrándome con un pasillo con muchas habitaciones. Estuve buscando un segundo hasta que vi una puerta que tenia escrito ALEXIS en letras de... ¿papel mache?... bueno un material hay de los que usan en los programas que ve Alexandra de manualidades



al entrar lo único que pude decir, o más bien gritar fue.

-¡¡Que guay!! – dije dando saltitos.

La habitación era de un tono blanco y la cama con una cubierta de colores, una televisión frente a ella y un closet bien grande, una mesita de noche al lado de la cama y un escritorio frente a una ventana que daba vista a un jardín lleno de flores y vegetación.

-¿verdad que están súper lindas las habitaciones?- pregunto Alexia desde el marco de la puerta con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡¡sí!!- dije maravillada.




El resto del día lo pasamos hablando de lo fantástica que es la casa y que al día siguiente visitaríamos el hospital para ver quién me puede atender hay.
También Alexandra me dijo, o más bien me repitió – ya que lo había dicho Cuando yo tuve mi visión- que Peter y Elizabeth – los dueños de esta casa – estaban de viaje en su aniversario de bodas y que su hijo junto con sus amigos estaban en una excursión por el campo y que regresaban el mismo día que ellos.

Después de toda esa sopa de información me fui a dormir.

De la nada me vino a la mente lo que Alexandra nos dijo:

<<... Bien, pues estuvimos hablando un rato y me dijo que tal vez sería mejor la idea de un cambio de aires, ya saben, a un lugar más tranquilo, por la enfermedad de Alexis...>>

Más tranquilo

Tenia una extraña sensación de que aquí podríamos encontrar de todo… de todo menos tranquilidad.