Ya había pasado una semana desde nuestra llegada a Alaska. Ya habían pasado 5 días desde que llegaron Peter y Elizabeth y desde que mi visión se cumplió.
Sinceramente hubiera preferido que no se hubiese cumplido. Que Sebastián se hubiera enamorado de Alexandra tal y como ella de el; Porque aunque Alexandra no lo admita y que lo insulte todo el santo día diciendo lo irrespetuoso que es y bla bla bla... Yo y Alexia sabemos que está Enamorada de el.
Ya habíamos ido al hospital... y El doctor que me toco es un completo Aguafiestas.
----flash back----
Alexandra, Alexia y yo íbamos entrando en la oficina de Doctor Salomón
-Hola…he…Alexis…creo que estoy viendo triple. – dijo El Doctor preocupado.
-No, no está viendo triple. Somos trillizas. Y ella – decía Alexandra agarrándome por los hombros de forma maternal. – Ella es Alexis.
-Ho… bueno, mucho gusto Alexis, Yo soy el Doctor Salomón.
-Doctor Salomón… Suena como Salmon… Y el Salmon es un pez ¿no? , entonces… lo puedo llamar Doctor Pez ¿verdad? … no importa, igual lo voy a llamar así.- que dije al ver que fruncía el seño.
-Señorita Alexis, me gustaría que me llamara Doctor Salomón, no Doctor Salmon ni Doctor pez.
-Aguafiestas. – le dije en un susurro a Alexia pero al Parecer El Doctor Pez/aguafiestas lo escucho ya que frunció el seño.
-Perdone a mi hermana Doctor Pez… Digo, Salomón… no se sabe comportar. – Dijo Alexandra
-----fin del flash back. -----
Como sea… Mañana comenzamos clases. ¡Jupi...! –Nótese el sarcasmo – Vamos a ir a la misma escuela que a la de los chicos. Que por cierto son:
-Sebastián.
-Andreu.
-Harry.
-Michael.
-Ethan.
Ellos son los mejores amigos de Sebastián.
M e agradan. Son todos muy… ¿Torpes? Si, tal vez es eso.
-Alexia ven a comer. – Grito Elizabeth desde el piso de abajo. Uff, se me había pasado el tiempo volando. Ya era hora de almorzar.
-ya estoy aquí- dije entrando a el comedor.
-siéntate linda- dijo Elizabeth. Me e encariñado mucho con ella a pesar de solo conocerla de diez días.
Dicho eso me senté en la gran mesa del comedor. Estábamos yo y alexia asiendo monerías como siempre, junto a los amigos de Sebastián. Peter Elizabeth preparando la comida – la verdad no sé porque n contratan a alguien de servicio, pero Elizabeth dice que prefiere hacerlo ella.-. Y por ultimo Alexandra y Sebastián ignorándose mutuamente.
-¡¡sebas..!! – llame a Sebas.
-Alexis llámame Sebastian, ¿quieres? – dijo un poco irritado.
-eres tan aguafiestas como el Doctor pez. – dije y todos, a excepción de sebas y Alexandra, empezaron a reír.
-¿Qué querías?- dijo todavía más irritado por la burla.
-¿Por qué tú y los chicos siempre andan sin playera?- esa pregunta me andaba rondando por la cabeza desde hace tiempo.
-Mmmm… he… porque…hace calor – dijo notablemente nervioso. ¿Calor? Pero si estábamos a comienzos de febrero y !!En Alaska!!.
-Pero si…- estaba diciendo pero fui interrumpida por Elizabeth.
-¡¡ya está la comida lista!!- dijo poniendo losando platos en la mesa.
Cuando terminamos de comer los chicos se fueron al bosque – donde según ellos asían excursión – y que regresaban en la noche para la cena.
-Alexia, voy a salir- le dije a Alexia que estaba en mi habitación sacando ropa mía porque – según ella – No tiene que ponerse – lo cual es una completa locura ya que ella tiene ropa como para vestir a toda Europa.
-Sabes que Alexandra no te va a dejar – dijo sin sacar la cabeza del armario.
-nadie dijo que Alexandra se tiene que enterar – le dije con una sonrisa traviesa.
Suspiro.
-hay Alexis. Está bien, pero… ¿Qué digo si me pregunta por ti?- dijo
Tenía razón.
-Mmmm… que… ¿me estoy bañando? No se… se te ocurrirá algo. – dije y antes de que me pudiera discutir Salí corriendo de la habitación y baje las escaleras. Por suerte Alexandra estaba en su cuarto asiendo que se yo.
Cuando ya estaba en el riachuelo que separaba la Casa del bosque logre ver por la ventana de Alexandra como suspiraba pesadamente y serraba los ojos. Probablemente pensando en su gran amor no correspondido.
Me senté en el pequeño riachuelo – donde Alexandra no me alcanzara a ver – y me puse a ver mi reflejo en el agua.
Muchas veces mi hermana me había dicho que era bonita. Pero a mí no me parece así. Yo no tengo ese brillo especial que tienen mis hermanas. Yo no soy como mis hermanas que tienen miles de filas de pretendientes.
No. Es cierto que mis hermanas y yo nos parecemos, mas bien, somos idénticas – a excepción del cabello, cada una tiene su peinado diferente - pero como dije antes… yo no tengo es “brillo especial” que tienen ellas.
Volví a mirar otra vez mi reflejo.
Una chica pálida. Ojos azules, de un azul que puede hipnotizar a cualquiera. Una dentadura perfecta. Algunas pequitas por la zona de la nariz y las mejillas. Lo único que tenia para Envidiar era mi cabello. Mis hermanas siempre decían que tengo una melena para de envidia. Negro, un poquito abajo de los hombros, sedoso, Ondulado – Alexia lo tiene en rizos y Alexandra lizo.- Y casi siempre lo llevaba en una coleta.

Seguía pensando en mi aspecto cuando un ruido en el bosque me saco del hilo de mis pensamientos.
Alse la vista al bosque en busca de que o quien izo ese ruido. Me encontré con una cara como… ¿de lobo? De un… ¿lobo gigante?...que me observaba con ese ojos verdes… O.K repasemos.
*Un lobo.
*Un lobo gigante.*Un lobo gigante de ojos… ¿verdes?
*Un lobo gigante de ojos verdes que me está observando.
Definitivamente… Me estoy volviendo más loca de lo que estoy. Tal vez Alexandra tenga razón y tenga que ir a un loquero, pero no solamente por la visiones.
¡¡Espera!!. El lobo se mueve… ¿se está yendo? ¡¡NO!!
-no te vayas. –alcance a decir en un susurro. Pero al parecer el lobo me escucho ya que paro. Espera… ¿me entendió? - ¿me…? ¿Me… entiendes? – tartamudee.
Asintió.
A ver… ¿Cuándo me dormí? No recuerdo haberme dormido… tal vez lo hice cuando Alexia estaba sacando ropa de mi armario… porque… esto es un sueño, ¿no?
-¡¡auch!!- dije después de haberme mordido el dedo para comprobar si era un sueño… pero…me dolió…así que… ¿no…es un sueño?
Fije mi vista de nuevo en el gran lobo. Me estaba observando detenida mente, como esperando mi reacción.
Me levante del piso y camine a paso lento a donde se encontraba el lobo. Él miraba sigiloso cada paso que daba.
Hasta que llegue enfrente al gran animal. Fui subiendo mi mano a su cara peluda. Toque suavemente el pelaje color café. El lobo serró los ojos. Como para disfrutar la caricia.
-eres realmente hermoso- susurre. Y era verdad, en mi vida había visto un animal tan hermoso como ese lobo gigante.
El lobo abrió los ojos y me pareció ver una sonrisa pero no estoy totalmente segura ya que la oscuridad de la noche no me dejaba ver bien.
Estaba pasando mi mano por alrededor del pelaje de su cuello cuando un aullido interrumpió el silencio.
Escuche como el lobo café que tenia al frente lanzo un gruñido, me observo por un momento, retrocedió unos pasos, dio media vuelta y se fue.
-Vale, esta es la noche más rara de mi vida.- dije mientras entraba a mi habitación.
-¿por qué? – dijo una voz… Ho no… por favor…no.
¡¡Hola!! jejejeje Soy Inés... bueno... me puse a leer tu blog ;) y en realidad me parece que ¡¡¡¡¡ESCRIBES SÚPER BIEN!!!! ¡¡¡¡ME ENCANTÓ!!! jejejeje ¡¡Qué padre que tenga visiones!!! jajaja yo también quisiera poder ver el futuro, y lo mejor de todo es que son trillizas jajajaja la verdad es que me parece que tienes una gran imaginación ;) No dejes de escribir
ResponderEliminarInés/Nessy
Holaaa!! me encanto tu historia y tu blog!!!! mmmmm ¿Quien sera ese lobo???? Continualo pronto!!!!!!
ResponderEliminarTe afilio a mi blog!!! http://www.sagaobsesion.blogspot.com